ESTILO MUSICAL
Mambo
La mezcla de las formas y ritmos afrocubanos con la instrumentación del jazz de las grandes orquestas hizo del mambo un estilo de baile internacional en los años 1950. El mambo fue interpretado por primera vez en Cuba por conjuntos de piano, bajo, percusión y trompetas, incluyendo los conjuntos de Antonio Arcaño y Arsenio Rodríguez.
A finales de los años 1940, Dámaso Pérez Prado, con el gran cantante Beny Moré como vocalista principal, popularizó el mambo internacionalmente con una sólida instrumentación de metales, similar a las de la época del swing. Pérez Prado nació en Cuba pero se mudó a México en 1948 y cultivó una audiencia internacional con grabaciones e interpretaciones de números excitantes, como “Mambo No. 5” (1949) y “Mambo Jambo” (1950).
El mambo fue transformado aún más, en el Palladium Ballroom de Nueva York, por las bandas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez, las que competían por el favoritismo de los bailadores al añadir armonías de jazz , pausas excitantes y una percusión más prominente.
Puente empezó a tocar los timbales al frente de la orquesta, añadiendo a su interpretación excitantes pausas y solos, como se escuchan por ejemplo, en “Mambo Gozón” (1958). El Palladium contrató a instructores de baile judíos e italianos, atrayendo no sólo a los latinos pero también a los anglos, afroamericanos, judíos, italiano-americanos y otros. Esta clientela diversa ayudó a fomentar el gusto por el mambo más allá de la comunidad latina.
Los ritmos del mambo también penetraron en la corriente dominante de la música popular estadounidense, como el éxito de Ray Charles en 1959, “What’d I say?”, que destaca el ritmo de tumbao de la conga tocado por la batería. Muchos de los éxitos de Motown, como “Ain’t Too Proud to Beg” por los Temptations, también incluyeron un ritmo de tumbao lento tocado por las congas .























