ESTILO MUSICAL

Punk del Este de Los Ángeles

Los Ángeles, con la mayor población de mexicanos en una ciudad fuera de México, históricamente segregó ésta hacia la mitad este de la ciudad, reservando el Oeste de Los Ángeles para la élite de Hollywood y Beverly Hills. Esta estratificación cultural ayudó a estimular tendencias interesantes y una herencia musical diversa, que incluyó la particular escena de chicano punk considerada como un género por sí mismo, el punk del Este de Los Ángeles.

En tanto que la música punk estadounidense surgió después de la “Invasión Británica” de los años 1960 y 1970, los jóvenes mexicano-americanos, privados de sus derechos civiles, junto a otros marginados, a fines de 1970 rechazaron las pretenciosas producciones de discos y crearon un sonido original. Esta escena independiente valoró la expresión creativa en bruto más que la destreza musical. La línea divisoria entre los músicos y la audiencia se borraba de un día para el otro cuando los entusiastas creaban sus propias bandas. Su música, que a menudo tenía una carga política, era tensa, rápida y agresiva. En Hollywood, The Zeros, The Plugz, The Bags y Nervous Gender destruyeron todas las expectativas de cómo la juventud mexicano-americana debía de lucir o sonar.

California surgió como el centro de la música punk estadounidense, y en Los Ángeles se encontraban sus más acérrimos partidarios.  De mediados a finales de 1970, dos escenas distintas pero concurrentes surgieron en el condado de Los Ángeles: Hollywood, no la versión de películas de fantasía sino una ciudad dominada por la pobreza postindustrial; y el Este de Los Ángeles, doce millas al este, que fermentó su escena punk como un año después de la de Hollywood. Aunque existían dos escenas distintas del punk, no estaban herméticamente cerradas.  El cruce entre las dos escenas ocurrió y las chicanas influyeron en ambas. Sin embargo, estos cruces no ocurrieron sin tensión.  Quiénes podían cruzar y en qué condiciones son preguntas que aún siguen sin resolver. 

La primera cantante punk con sede en Los Ángeles, Alice Bag, resultó ser el mejor ejemplo de ello.  Alicia Armendáriz, nacida de inmigrantes mexicanos que vivían en el Este de Los Ángeles, surgió en la escena punk de Hollywood de los años 1970. Sus furiosos gritos definirían el estilo vocal agresivo de Hollywood. Alzándose sobre una guitarra eléctrica distorsionada y un bajo y batería acelerados, su voz creó una textura densa y disonante, característica del sonido punk inicial que evoca la tensión existente en Los Ángeles.

Mientras casi toda la atención y fama se concentró en las bandas  del Oeste de Los Ángeles, la vibrante escena punk del Este de Los Ángeles creció.  Nos dio Los Illegals, los diplomáticos con fuerte carga política del Este de Los Ángeles y fundadores  del infame Club Vex; The Brat, un grupo femenino dirigido por Teresa Covarrubias, quien escribió letras con conciencia social en contra de la opresión estadounidense; The Plugz, punks emprendedores que fundaron Plugz Records y más tarde Fátima records, y llegaron a tocar con Bob Dylan en el David Letterman Show; y The Cruzados, una tardía encarnación de The Plugz, quienes ganaron elogios de músicos y críticos por igual.

Mientras el Este de Los Ángeles reunía a chicanos y chicanas punk, la estratificación racial de la ciudad continuaba con sus corrientes de prejuicio aun en contra de los mexicanos nacidos en los EE.UU. Las bandas no lograban ser contratadas fuera del lado Este de Los Ángeles, el cual no tenía locales grandes, por lo que   mayormente se hacían  presentaciones caseras que la policía clausuraba pronto.  Para llamar la atención, una banda tenía que venir del circuito de gira del Oeste de Los Ángeles, lo que representaba una paradoja porque casi todos los locales famosos no les permitían a los punk del lado Este de Los Ángeles tocar allí.

El líder de Los Illegals, Willie Herron, recuerda que él “quería traer gente del lado Oeste a ver los grupos del lado Este”. Con la ayuda de la monja católica   radical, la Hermana Karen Boccalero, comenzó un club punk semanal en el salón de la Organización de la Juventud Católica de una iglesia local. Lo llamaron el Club Vex, que se convirtió en el único local punk en el lado Este de los Ángeles. El Club Vex impulsó bandas que expresaban las inequidades de la vida en el barrio. The Brat, Los Illegals, The Undertakers y los Odd Squad, mezclaron ska, corrido y mod beats con golpes de guitarras y atrevidas modas.

Para los años 1990, Café Troy y el Peace and Justice Center le dieron impulso a una ecléctica mezcla de bandas chicanas retro y futuristas, unidas por una filosofía de actitud emprendedora. El fotógrafo Sean Carrillo afirma  que la escena punk del Este de Los Ángeles logró “lo que pocos movimientos culturales anteriores habían podido hacer: atrajo todo tipo de gente de toda la ciudad para ver las bandas latinas, y trajo músicos de toda la ciudad… al corazón del Este de Los Ángeles.”

Hoy, el legado del punk del Este de Los Ángeles perdura, aunque continúa siendo marginalizado por considerarse menos auténtico que la escena del Oeste de Los Ángeles. Sin embargo, la escena original del Este de los Ángeles es ahora ampliamente reconocida, con razón,  como parte importante de las raíces fundadoras de la hoy famosa escena de la música punk de los años 1970 y 1980 en California.

Los Illegals
Cartel de The Plugz
The Premiers
The Brat en el Club Vex
Cartel del concierto de The Brat
The Brat
Los Illegals
Concierto 30 Seconds Over Portland
Alice Bag
The Latin Grammy Awards